Jugando con hilos

Aquí comienza mi pequeña aventura.

Esto es algo que llevo tiempo queriendo hacer, pero que por uno u otro motivo no encontraba el momento, y por fin, ese momento ha llegado.

En éste blog pretendo escribir mi diario de labores (tengo épocas de punto, otras de ganchillo, también me gusta bordar, a veces me da por coser y los lunes voy a clases de bolillos y sobre todo me encanta seguir aprendiendo), pero en resumen: me encanta "jugar" con los hilos.

Mis primeros contactos con los hilos fueron en la habitación de coser de mi madre cuando era pequeña.

Imposible empezar éste blog sin hablar de ella, mi madre, mi primera maestra de costura. Con ella aprendí a hacer patrones, pasar hilos flojos, hilvanar... aunque no ha sido hasta años después cuando realmente le he cogido el gusto a la aguja (que no al dedal), y he aprendido un poquito más.

Después aprendí a bordar punto de cruz en el colegio con 7 u 8 años, y por etapas nunca he dejado de coser en sus diferentes versiones.

Mi casa está literalmente llena de punto de cruz (y lo que tengo guardado porque no tengo más paredes). Más adelante empecé a conocer otros tipos de bordados: punto yugoslavo, handarger (o también conocido bordado noruego), vainicas, ...

De nuevo, toca hablar de mi madre, y un recuerdo de mi infancia: mi madre estaba embarazada de mi hermana y le estaba tejiendo un abrigo de punto bobo rosa (recuerdo ese momento como si fuera ahora mismo), y yo como siempre inquieta por aprender cómo se juega con los hilos, le pedí que me enseñara. Duré un asalto (creo que aprendí a echar los puntos y punto derecho), y me olvidé... hasta hace unos 3 años que empecé a ver cosas preciosas en redes sociales y lo retomé.

Con el ganchillo mi profe ha sido (y es) mi abuela. Ahí sigue con sus 80 y pico años (no digo la edad que es muy coqueta y se nos enfada), haciendo ganchillo a diario. El ganchillo me llamó la atención cuando empecé a ver amigurumis. Me encantan los peluches y cuando vi esos muñequitos tan monos hechos de ganchillo, pensé quiero aprender y hacerme uno (ya he hecho alguno más de uno).

El encaje de bolillos es por mi curiosidad con los hilos. En mi familia en éste caso nadie hace nada con ellos, pero yo llevo un año y medio y sigo aprendido cada semana.

Si me has leído hasta aquí y no te has aburrido, GRACIAS.

Nos vemos en la próxima entrada.




Comentarios